Además del problema estético que ocasionan, las varices pueden dar lugar a síntomas variables, que afectan de distinta forma dependiendo el grado de daño, por lo que no se debe pensar que la ausencia de ciertos síntomas implica que no se tienen varices.

Entre los más significativos según avanza la enfermedad, destacan:

 

 

Visualización de red venosa

En general, pueden verse varices en los muslos, detrás de las rodillas, y a lo largo de la cara interna de las piernas, pero al principio no suelen aparecer otros síntomas.

 

Pesadez y Cansancio

Sobre todo cuando se está mucho tiempo inmóvil de pie. Esto ocurre porque empieza a acumularse la sangre en las venas de las piernas, lo que produce su dilatación y la aparición de molestias.

 

Dolor

De intensidad variable según las personas. Normalmente se localiza en los trayectos de las venas afectadas. Puede empezar o aumentar con un simple roce, o un golpe de poca importancia.

 

 

Hormigueos

Especialmente cuando las piernas permanecen mucho tiempo en la misma postura, por ejemplo en el cine o durante viajes prolongados ya sea en avión o automovil.

 

 

Sensación de calor, picazón y comezón

Estas molestias se presentan progresivamente conforme avanza el día o la duración del viaje, ya que se produce acumulación de sangre en las venas dilatadas.

 

 

Calambres

Principalmente nocturnos

 

 

Hinchazón o edema

Principalmente en pies, tobillos y pantorrillas. Aparece, según avanza la enfermedad, al acumularse el líquido extravasado. Al principio disminuye con el reposo, con las piernas elevadas, y al levantarse por la mañana, pero poco a poco se vuelve más persistente y puede llegar a ser permanente. Con el avance de la enfermedad puede ir ascendiendo a lo largo de la pierna.

 

Cambios de coloración en la piel

Manchas parduscas o violáceas que aparecen debido a la salida de glóbulos rojos de las venas afectadas que se acumulan debajo de la piel. Estos acúmulos deterioran la piel y la grasa que está debajo, ocasionando reacciones inflamatorias y dando lugar a zonas endurecidas, dolorosas y que se lesionan con suma facilidad.

 

Venas dilatadas y retorcidas

Al avanzar el deterioro de las venas, estas se van dilatando y alargando, por lo que tienen que hacer curvas para acoplarse al espacio disponible.